La ictericia

La ictericia (color amarillento de la piel y el blanco de los ojos) en el recién nacido es algo fisiológico en el bebé, es decir, es normal dentro de unos límites.

Seguro que muchos de vosotros habéis oído a alguien decir: “ese niño está muy amarillo, tienes que ponerlo al sol”. Ese niño seguramente estará ictérico.

La ictericia ocurre cuando hay un exceso de bilirrubina en la sangre. La bilirrubina es, ni más ni menos, el producto resultante de la descomposición normal de los glóbulos rojos. Normalmente, la bilirrubina pasa a través del hígado, que la libera a los intestinos en forma de bilis (un líquido que ayuda en la digestión).

En el caso de los recién nacidos, este exceso de bilirrubina en sangre se debe a que el hígado del recién nacido no es capaz de descomponer y de eliminar de su cuerpo lo suficientemente rápido. Y esto, a la vez, se debe a que renuevan más a menudo sus glóbulos rojos y por tanto fabrican más bilirrubina, o que el hígado de un recién nacido todavía se está desarrollando y puede no ser capaz de eliminar suficiente cantidad de bilirrubina de la sangre, o que los intestinos absorben más bilirrubina que normalmente el cuerpo la eliminaría en forma de heces o cacas.

Esto sucede durante los primeros días de vida (hasta más o menos una semana de vida), después el bebé va recobrando un color más rosado.

Pero en algunos casos, como podrían ser los recién nacidos con bajo peso, prematuros,etc. puede que la bilirrubina en sangre sea más elevada de la esperada para un recién nacido. Esto podría suponer algunas complicaciones como sordera o algunos tipos de daño cerebral. Pero no os alarmeis: antes de llegar a eso existen varios tratamientos efectivos que lo evitarán.

También quiero puntualizar que existen casos en que la ictericia puede ser signo de otra patología como una infección, problemas en la glándula tiroidea, entre otros.

Tipos de ictericia

Encontramos distintos tipos de ictericia:

La ictericia fisiológica (normal): la antes descrita, y la que afecta a más recién nacidos. Generalmente aparece entre el segundo y el cuarto día de vida y desaparece cuando tienen entre una y dos semanas de vida.

La ictericia del prematuro: es frecuente en los bebés prematuros;ya que sus cuerpos están menos preparados para excretar la bilirrubina. En ellos se empieza a tratar antes de llegar a los valores máximos en sangre, para así evitar complicaciones mayores.

La ictericia asociada a la leche materna: entre el 1 y el 2% de los bebés que hacen lactancia materna presentan un tipo de ictericia provocada por unas sustancias presentes en la leche materna que pueden hacer que aumente la concentración de bilirrubina en sangre. Estas sustancias impiden la excreción de bilirrubina a través de los intestinos. Este tipo de ictericia aparece a partir de los tres a cinco primeros días de vida y suele mejorar lentamente entre la tercera y la duodécima semanas.

Incompatibilidad de grupo sanguíneo (problemas de Rh o ABO): cuando el bebé tiene un grupo sanguíneo distinto al de la mamá, puede ser que la madre fabrique anticuerpos que destruyen los glóbulos rojos del recién nacido. De manera que habrá un aumento de bilirrubina en sangre del bebé. La ictericia provocada por la incompatibilidad de grupo sanguíneo puede aparecer en el primer día de vida. Antes, los problemas de Rh eran la causa de la forma de ictericia más grave, pero ahora se pueden prevenir inyectando inmunoglobulina Rh a la madre.

¿Cómo se diagnostica?

La ictericia, normalmente, aparece alrededor del segundo o tercer día de vida. De modo, que serán los padres, en la mayoría de casos que verán a su hijo ponerse amarillo. Algunas veces cuando se realiza la primera visita en el centro de salud, el bebé ya comienza a tener una coloración rosada de nuevo.

Será característica la piel del bebé. Empezará a verse de color más amarillo desde la cabeza e irá bajando el amarillo por el pecho, el abdomen y por último las piernas. La ictericia también puede hacer que el blanco de los ojos (o la esclerótica) del bebé adquieran una tonalidad amarillenta.

Los padres también deben fijarse en la piel de sus bebés para detectar la ictericia. De todos modos, la ictericia puede ser difícil de ver, sobre todo en bebés de piel oscura. Si no estás seguro, presiona suavemente la piel de la nariz o de la frente del bebé; si presenta ictericia, la piel se vería amarilla en cuanto levantes el dedo.

¿Cuándo acudir a un centro de salud?

Acudiremos al centro de salud cuando veamos a nuestro hijo ictérico.

Es posible que le realicen un test cutáneo que estima los valores de bilirrubina. Pero para estar más seguros, si los valores rozan el límite de la normalidad, se realizará una analítica de sangre.

Acudiremos a urgencias si:

  • el bebé tiene ictericia durante las primeras 24 horas de vida

  • la ictericia se está extendiendo, oscureciendo o intensificando

  • el bebé tiene una temperatura rectal de más 37,8º C

  • el bebé tiene mal aspecto y/o se comporta como si se encontrara mal

  • el bebé no se alimenta bien

  • nota que el bebé está más somnoliento que de costumbre

Es difícil determinar la gravedad de la ictericia sólo observando a un bebé. Por lo tanto, cualquier bebé que tenga los ojos y/o la piel amarillos debe ser evaluado por un médico.

Tratamiento

En la mayoría de los casos no será necesaria ninguna intervención, ya que estaremos hablando de la ictericia fisiológica del recién nacido, que solo requerirá de días para que el bebé por si solo elimine el sobrante de bilirrubina de su cuerpo.

Se recomienda en estos casos ofrecer el pecho con frecuencia al recién nacido ( de manera que estimularemos la subida de la leche, su producción y nos aseguraremos de que el recién nacido esté bien alimentado). En algunos casos muy específicos, se dará una suplemento de leche materna o artificial, en el caso que la mamá no tenga suficiente.

Cuando los niveles de bilirrubina son muy altos se iniciará en un centro hospitalaria la terapia con fototerapia: un tratamiento con una lámpara que emite una luz que ayuda al cuerpo a eliminar la bilirrubina.

Cuando este tratamiento no es suficiente, se trata con fármacos, y en algunos casos, en que ninguno de estos tratamientos ha sido efectivo se realiza una transfusión de sangre.

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