Cáncer de mama y lactancia materna

Hoy es el día internacional contra el cancer de mama. Me gustaría centrar el post en aquellas mujeres que están pasando, han pasado y luchado contra un cáncer de mama y para todas las mujeres que en un futuro puede que se encuentren en esta situación y les coincida con el precioso período de lactancia materna.

Me gustaría que este post sirva para resolver dudas, y quién sabe, alomejor un día tu conoces y puedes ayudar a una mujer que se encuentre en esta situación.

En el proceso de diagnóstico y tratamiento de una cáncer de mama, la mujer se ve sometida a una serie pruebas, y debe tomar medicación que no es compatible con la lactancia materna, por transmitir ciertas sustancias a través de la leche que pueden ser dañinas para el lactante.

A continuación ofreceré información que puede servir de base de conocimiento, pero como bien sabemos siempre hay que consultar al especialista que nos lleve el caso.

¿Cómo puedo saber si es compatible el tratamiento con la lactancia materna?

En la página http://www.e-lactancia.org se pueden consultar los medicamentos que interfieren en la lactancia y el tiempo prudencial que hay que dejar antes de reanudarla.

Cito: Los tratamientos y procedimientos diagnósticos (antimetabolitos, inhibidores hormonales, radioisótopos) de las enfermedades neoproliferativas contraindican la lactancia mientras están siendo administrados y hasta un tiempo variable después (consultar la ficha de cada tratamiento específico). Hay que tener en cuenta que el periodo seguro de espera a amamantar es de 5 semividas (T1/2) de eliminación del medicamento en cuestión.

Cada persona tendrá un tratamiento individualizado, de modo que los tiempos de espera entre dos mujeres con diferentes tratamientos serán diferentes, siempre consultar con el especialista que lleve el caso.

¿Cuando me extirpen el tumor podré amamantar?

Una vez sometida a la intervención de extirpación del tumor y ya no exista tumor residual se podrá amamantar, siempre que el tratamiento haya sido conservador. Y se podrá amamantar tanto con el pecho sano como con el pecho enfermo (siempre que quede tejido mamario y pezón) .

La mastectomía radical y la total impedirán la lactancia en el futuro por no haber conservación de tejido mamario ni de pezón. Sólo en la parcial subcutánea con parte de tejido mamario conservado se puede plantear la lactancia.

¿Y si me tienen que irradiar y/o me queda solo un pecho?

La mastectomía radical y la total impedirán la lactancia en el futuro por no haber conservación de tejido mamario ni de pezón.

Dependiendo de la cirugía y/o la radioterapia que se utilice no se podrá amamantar con el pecho enfermo, pero sí se podrá amamantar con el otro pecho solamente.

Alrededor de un 50% de mujeres cuyo pecho fue irradiado consiguen tener leche en ese pecho y sólo una de cada cuatro logran amamantar del mismo.
El pecho irradiado produce menos cantidad de leche. Y puede ser que el bebé la rechace por contener más sodio que en el otro pecho, aunque nutricionalmente es igual de adecuado.

En ocasiones es necesario la extracción manual de leche materna y suplementar la toma con leche artificial para llegar a las necesidades básicas del lactante.

¿Y es peligroso para la mamá renaudar la lactancia después de un cancer de mama?

Dar el pecho después de un cáncer de mama no supone ningún peligro para la mamá ni para el lactante, ya sea del pecho sano o del pecho que fue afectado.

Pero si que puede resultar difícil para la mamá afrontar esta situación, por la carga emocional y física que supone dar el pecho (en ocasiones sólo uno), y la frustración de no poder cumplir las expectativas de hacer lactancia materna exclusiva; por lo que se aconseja que busque y se le ofrezca un apoyo profesional y personal (por parte de la familia, amigos).

¿Y si me diagnostican el cáncer cuando ya estaba lactando?

Por lo general, para poder renaudar la lactancia una vez finalizado el tratamiento, la mujer se debe extraer leche de forma manual y desecharla (recordemos que esta leche estará contaminada con sustancias nocivas para el lactante, de modo que no se puede conservar) , para que no haya una disminución y retirada de la lactancia.

En algunos casos específicos se deberá finalizar la lactancia antes de iniciar el tratamiento, e intentar reanudar la lactancia cuando finalice el tratamiento, aunque en esta ocasión el imapcto psicológico para la mamá y el bebé será muy sufrido y será más difícil volver a dar el pecho, aunque no imposible.

Por último quería señalar la importancia de la lactancia materna en la protección frente el cáncer de mama. Diversos estudios demuestran que si el periodo de lactancia es de por lo menos 12 meses, y si la mujer ha acumulado entre 20 y 24 meses de lactancia en su vida, el riesgo se reduce en 4,3% por cada 12 meses de lactancia, sumándose otro 7% de reducción del riesgo por el parto.

Esto es debido a la disminución de los niveles de estrógenos, el restablecimiento de la función ovárica, entre otros…

Aunque, esto no significa que si das el pecho ya no puedas desarrollar un cáncer de mama. Factores como los hormonales, hereditarios, etc. no se pueden modificar…

Pero sí la lactancia materna tiene muchos beneficios para mamá y bebé, y una de ellas es la anterior descritas.

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