Gráficas de crecimiento

¡Qué horror esto de las gráficas! ¿Verdad?

Cada vez que vamos a la revisión del peque y nos enseñan la gráfica…nos preocupamos… Es inevitable : que si está en el percentil 10 (y eso es muy bajo), que si ha ganado poco, que si sale por encima de gráfica…

En el post de hoy me gustaría explicar realmente qué son estas temibles gráficas, cómo se interpretan y para qué sirven.

Las gráficas de crecimiento son una herramienta que usamos los profesionales de la salud para poder visualizar el desarrollo de los niños y poder detectar de manera rápida cuando hay algo que nos indica que el desarrollo puede verse afectado por alguna razón.

Las gráficas son distintas en diferentes países; es de lógica porque las características poblacionales como altura, peso, etc. son distintas.

También hay gráficas específicas para lactantes que se alimentan de leche materna o de lactancia artificial. Hasta hace poco se utilizaban las mismas gráficas para los dos grupos de niños, pero se observó que la dinámica de crecimiento era distinta, y que era necesario crear una gráfica específica para cada grupo.

¿Cómo se realizan las gráficas y qué es eso de los percentiles?

Para realizar las gráficas lo que se estudió fue el conjunto de una población, de manera que seleccionaron a (por ejemplo) 100 niños y se pesaron y midieron en las diferentes edades. A partir de aquí vieron que de los 100 niños 50 tenían un peso similar, pero havia 50 niños que no seguían ese mismo peso, sino que estaban por encima o por debajo. Entonces que un niño esté en el percentil 3, no significa nada más que de esos 100 niños estudiados, 3 de ellos coincidieron en ese peso. Y eso no significa que no coman, que estén enfermos, etc. Sino que tu hijo pesa lo mismo que 3 de cada 100 niños en esa edad, y es absolutamente normal.

¿Por qué está en ese percentil y no en otro?

Algunas características de crecimiento vienen determinadas por la genética y no se pueden modificar. Y otras se ven afectadas por el ambiente, la alimentación, etc.

Lo importante de las gráficas es observar el crecimiento correcto. Pero, ¿Qué significa eso?

Significa básicamente que la línia vaya creciendo. Seguramente la línia no seguirá un mismo carril o percentil a lo largo del tiempo, precisamente por lo comentado anteriormente. Y es que el crecimiento se ve influenciado por distintos ítems.

Y no nos debemos preocupar por ello.

¿Cuando nos preocupamos entonces?

Cuando, por ejemplo, el peso de un niño se estanca. No gana nada. O cuando la altura se estanca. Entonces es cuando deberemos indagar, a través de la clínica y otras pruebas diagnósticas, si existe algun trastorno que esté provocando este estancamiento. Y será, seguramente, cuando pongamos remedio que veremos cambios en la gráfica de nuevo.

No podemos olvidar, por otro lado, que las gráficas nos enseñan visualmente la evolución de los datos que nosotros introducimos. Estos datos los tomamos con la cinta métrica, la báscula y otros utensilios, y no debemos olvidar que siempre puede haber un pequeño error de medición. Errores de 0.5 cm… Algo insignificante pero que en un bebé puede significar bastante. Y esto traducido en una gráfica puede ser que un mes veamos un rápido crecimiento y al mes siguiente que este no sea tan grande…. ¡Y no pasa nada!

Para finalizar me gustaría recalcar que no en todos los centros de salud, ni en todos los sistemas informáticos podremos emcontrar todas las gráficas que existen. ¡Pero no os preocupéis! Vuelvo a decir que es una herramienta que utilizamos, que nos ayuda a visualizar el ritmo de crecimiento del niño, pero no es determinante.

Si pinchas aquí verás las gráficas actualizadas de la OMS.

Quemaduras

¡Ya se dice que donde está el hombre está el peligro!

Y quién no se ha quemado alguna vez con la plancha, el horno, el aceite caliente… En casa hay un sinfín de posibilidades con las que nos podemos quemar.

Y si nosotros nos quemamos, los más pequeños también. Algunas veces ocurrirá por su afán investigador, que aunque les hayamos dicho veinte mil veces que no toquen el horno encendido ellos hacen caso omiso… Y otras será por despiste nuestro o porqué están donde no tienen que estar…

La cuestión es, ¿que debemos hacer cuando nuestro hijo se quema?

Lo primero (ya sé que diréis que es de lógica, pero a veces ante situaciones de pánico se nos olvida la lógica) es eliminar la causa… A parte de retirar la sartén, apagar el horno o desenchufar la plancha…

Si está envuelto en llamas habrá que apagarlas cubriendolas con una manta o haciéndolo rodar por el suelo.

Hay que retirar anillos, pulseras, relojes… Todos estos materiales se calientan y dilatan, de modo que pueden estrangular y augmentar la quemadura.

Retirar la ropa si está impregnada en alguna sustancia nociva como sosa cáustica, ácido, etc.

Seguidamente enfriaremos la quemadura aplicando frío.

¡¡Nunca hielo!! El hielo también quema.

Aplicaremos agua fresca durante 10-20 minutos.

Si las quemaduras son de origen químico, el tiempo mínimo serán 10 minutos.

En tercer lugar si la quemadura es solo una rojez en la piel aplicaremos crema hidratante, y observaremos qué ocurre.

Existen en el mercado algunas cremas específicas para quemaduras que se pueden aplicar siempre que el pediatra se lo haya autorizado anteriormente.

En el caso en que la quemadura sea profunda, no duela (3r grado), sea extensa o afecte a las manos, cara, cuello, pliegues del codo o rodilla, genitales, planta del pie u oroficios naturales tales como boca, nariz, ojos… Deberá asisitir de inmediato a un centro hospitalario. Si tiene dudas, consulte al 112 y siga sus instrucciones.

Para terminar veremos lo que no debemos hacer en caso de quemaduras:

  • No romper ampollas, solamente aplicaremos un antiséptico. Si está rota, la lavaremos con agua y jabón, le aplicaremos el antiséptico y la cubriremos con una gasa estéril
  • No se debe aplicar pomadas, cremas o pasta de dientes
  • No despegar la ropa de la piel

Con estos pequeños consejos, me despido por hoy. Espero que no tengas que seguirlos mucho. Y si tienes dudas, pregunta a tu pediatra o enfermero de cabecera.

Celiaquía

En el tema de hoy me gustaría hablar sobre la enfermedad celíaca o celiaquía.

Desde hace unos años se habla cada vez más de trastornos alimentarios, alergias, intolerancias… Oímos eso de sin gluten, gluten free, apto para celíacos…

Y seguro que conocemos a alguien que es celíaco. Al menos, una de cada cien personas están afectadas, aunque algunas de ellas no lo sepan.

Pero, ¿sabemos qué es la celiaquía?

La enfermedad celíaca es un trastorno que provoca una intolerancia al gluten y se padece a lo largo de toda la vida.

Y, ¿Qué es el gluten?

Es una proteina presente en cereales como el trigo, la cebada, el centeno y sus derivados (kamut, trtiticale y espelta).

Antiguamente se consideraba la avena como parte de este grupo, aunque este cereal no contiene gluten de forma natural, y se puede conseguir sin trazas de otros cereales , por lo que consumirlo, en envases con distintivo es del todo seguro.

El consumo de estos cereales por parte de las personas afectadas produce una lesión grave en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de nutrientes como proteínas, carbohidratos, grasas, sales mineras y vitaminas.

Diagnóstico

Se realiza a través de una analítica de sangre en la que se analizan dos anticuerpos:

  • Antiendomisis (EMA)
  • Antitransglutaminasa (ATG)

En el caso que estos resumtados salgan alterados, se deberá hacer una biopsia de la mucosa del intestino para confirmar el diagnóstico.

Tratamiento

Consiste en seguir una dieta estricta sin gluten durante toda la vida.

Es la única manera de recuperar la función intestinal de forma permanente. Si se vuelve a ingerir gluten, la lesión aparece de nuevo.

No se debe dejar de consumir gluten hasta que no se obtengan los resultados de las pruebas diagnósticas, ya que podría afectar al resultado y hacer un mal diagnóstico.

Las personas celíacas no diagnosticadas o sin una dieta adecuada pueden sufrir problemas de salud graves.

Signos y síntomas

En la gran mayoría de casos el diagnóstico se realiza durante la niñez. Aunque puede aparecer a cualquier edad.

Puede aparecer con más o menos síntomas, y algunas veces aparece de forma asimpotmática, y varía de una persona a otra.

Los signos y símptomas más frecuentes son:

  • Fatiga y debilidad
  • Diarrea crónica
  • Distensión abdominal, flatulencias y/o dolor abdominal.
  • Irritación de la piel
  • Pérdida del apetito
  • Pérdida de peso

Aunque estos otros símptomas también pueden aparecer:

  • Estreñimiento
  • Dolor de cabeza
  • Dolor y fragilidad en los huesos
  • Cambios y alteraciones en la conducta
  • Dolor muscular generalizado
  • Yagas en la boca
  • Hormigueo en manos y pies
  • Fragilidad de uñas y pérdida del cabello
  • Esmalte de dientes desgastado
  • Absencia de menstruación
  • Abortos de repetición y/o infertilidad

En nuestros peques podemos observar un estancamiento en el crecimiento, así como vómitos, dolor y distensión abdominal e irritabilidad.

Al igual que en los adultos, podría presentar otros síntomas o ser silenciosa.

Además, se ha visto que la enfermedad celíaca se asocia a otras enfermedades como:

  • Enfermedad de Chron
  • Colon irritable
  • Cáncer de intestino
  • Enfermedades neurológicas
  • Enfermedades tiroideas
  • Osteoporosis o osteopenia
  • Anemia ferropénica y déficit de vitamina B12
  • Diabetes mellitus tipo 1
  • Depresión
  • Dermatitis herpetiforme
  • Hepatitis
  • Infertilidad
  • Artritis crónica juvenil
  • Ataxia cerebelosa
  • Infertilidad
  • Síndrome de Down, Sjögren, Turner, Williams

Para terminar me gustaría añadir que la persona diagnosticada de celiaquía debe consultar con la enfermera de cabecera y/o con un nutricionista, para poder detallar bien y conocer aquellos productos, sobretodo los elaborados, que puedan contener gluten… A veces creemos que con eliminar ciertos cereales de la dieta es suficiente, pero la verdad es que el gluten está más presente de lo que creemos.

Sobretodo en la infancia hay que enseñar al niño a diferenciar los alimentos con y sin gluten y hay que formar e informar a los padres y familiares más cercanos, así como profesores, personal del comedor escolar, entre otros.

Para más información consulta aquí.

Desarrollo de los 18 meses a los 2 años

Qué grandes se están haciendo, ¿verdad? El tiempo pasa volando, aprenden a pasos agigantados… Y nosotros estamos ahí, acompañándolos en su progreso y evolución.

En este post repasaremos las características generales de la etapa evolutiva del año y medio hasta los dos años.

Desarrollo motriz

A los 18 meses ya será capaz de subir escaleras con ayuda, chutar la pelota, sabrá orientarse en el espacio que conoce.

Y al cumplir los dos años, saltará y subirá y bajará escaleras solo.

Desarrollo del lenguaje

De los 18 a los 24 meses nuestro hijo aprenderá a formular frases y a pedir la comida y bebida.

Realiza preguntas, se nombra por su nombre.

Es capaz de identificar imágenes, nombrar animales, objetos, partes del cuerpo… Poco a poco ira ampliando su vocabulario.

Y cuidado con lo que se dice en alto; ¡son como esponjas!!!

Desarrollo cognitivo

Realiza un gran progreso en la comprensión del lenguaje, imágenes, objetos y actos conocidos.

Entienden una narración corta y les gusta que les expliquen cuentos e historias.

Desarrollo de la sociabilidad

Imita acciones que ve en los adultos. Puede que os sorprenda barriendo, colgando la chaqueta o cruzando los brazos si os ve hacerlo.

Hacia los dos años recogerá sus cosas de manera autónoma.

Productos tóxicos

Hogar: ese lugar donde nos sentimos seguros, refugiados, lugar donde descansar, desconectar o volver a conectar con la familia… ¡¡Y fuente de tóxicos!!

Pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de tóxico? A grandes rasgos podemos decir que se trata de una sustancia, que en contacto con ella, puede producir daño o incluso la muerte.

De manera que cuando decimos tóxicos en el hogar hacemos referencia a productos de limpieza, desinfección, medicamentos, bebidas alcoholicas, productos de la mala combustión de calentadores y estufas, fuga de gas..

Ya veis, no acabaríamos la lista. Y no sólo hay un montón de sustancias, sinó que podemos interactuar con ellas de muchas maneras. A continuación veremos qué debemos hacer en cada caso:

Ingestión

Quizás esta sea la manera de vernos expuestos a sustancias que con más frecuencia nos vamos a encontrar.

Para evitar que nuestros hijos puedan ingerir cualquier sustancia nociva, lo mejor es la prevención. ¿De qué manera? Pues situando los recipientes y envases de los productos de limpieza en un armario que no puedan acceder con facilidad, si es posible a una altura mayor a la de nuestros peques y mejor si está asegurada con un bloqueo. Por supuesto que desde pequeños les tenemos que explicar y enseñar que estos productos son peligrosos, sino nunca entenderán el porqué de tanta dedicación a que ellos no lo toquen.

En general, los envases, disponen de tapones de seguridad. Pero no subestimes las habilidades de tus hijos.

¿Y si aún así toman parte del producto o el producto entero?

Lo primero será quitar la sustancia tóxica del niño. Si tiene algo sólido en la boca, hay que retirarselo, pero no se debe hacer a ciegas, o podríamos hacer que se lo tragara accidentalmente.

Seguidamente llamaremos a información toxicológica : 91 562 04 20

Deberemos indicar qué ha tomado, si disponemos de la etiqueta del producto genial.

En el caso que nos digan de ir al hospital, no hay que demorarse, ya que algunos tratamientos hay que iniciarlos antes de la primera hora después de la ingestión o pierden eficacia.

Es muy importante llevar, siempre que se pueda, al hospital el envase del producto para que los profesionales puedan identificar el principio activo del producto ingerido.

Popularmente se dice que hay que dar leche o aceite a los niños, pero es un error. No hay que darles nada, a no ser que los profesionales digan lo contrario.

Tampoco se debe provocar el vómito.

Contacto

En caso que el contacto haya sido con las manos, ojos, u otra parte del cuerpo, lo primero que haremos es ponernos guantes.

Seguidamente le retiraremos la ropa y lavaremos al pequeño en la ducha con agua templada a chorro durante 20 minutos. Nada de bañeras…

Inhalación de gases o humos

Lo primero que haremos será abrir las ventanas y ventilar la estancia.

Es importante no encender la luz ni conectar ningún interruptor, ya que podríamos provocar una explosió y/o incencio.

Salir inmediatamente al aire libre y llamar al 112.

Si el pequeño está inconsciente y SI respira, lo tumbaremos de lado y lo observaremos hasta que llegue la ayuda.

En caso de estar inconsciente y NO respirar iniciaremos la reanimación cardiopulmonar.

Descargas eléctricas

Que un niño se electrocute no es lo más habitual que nos puede pasar en casa… Pero el riesgo existe, y es muy importante saber cómo actuar en tal caso.

Como padres seguro que nos aseguramos de cubrir todos los enchufes de la casa con protectores, de no dejar al alcance del niño objetos conectados a la corriente eléctrica y, por supuesto, de vigilarles, sobretodo en la etapa de gateo y primeros pasos.

Pero si llegara a pasar… ¿Qué debemos hacer? O, ¿Qué no debemos hacer?

Empecemos por lo que no tenemos que hacer bajo ningún concepto : y esto es tocar al pequeño directamente con las manos mientras haya corriente eléctrica. ¿Por qué? Senzillo; si lo tocamos directamente, la corriente eléctrica nos alcanzará y nos afectará a nosotros también, de manera que no podremos ayudar a nuestro hijo ni a nosotros mismos.

Entonces, ¿Cómo debemos actuar?

Lo primero será desconectar la corriente. Por suerte, en la mayoría de las casas se dispone de un equipo eléctrico con diferenciales que cortan el suministro eléctrico cuando detectan una anomalía cómo una subida de tensión, un cortocircuito, etc.

En el caso que no saltara el diferencial, podemos desconectarlo de forma manual en el cuadro de luces. Así que es importante saber dónde se encuentra este cuadro en casa.

Si, por la razón que sea, no se puede desconectar la corriente eléctrica, habrá que intentar separar al niño con algun objeto de madera, plástico o goma, nunca directamente con las manos. Y para aislarnos nosotros deberemos calzar zapatos con suela de goma o subirnos a una tabla… Si estamos descalzos haremos de conductores eléctricos y nos quedaremos enganchados igual.

Una vez el niño se haya liberado, y estemos a salvo y protegidos, asegurandonos que no nos volveremos a enganchar, llamaremos al 112.

Debemos cercionarnos de si el pequeño está consciente o inconsciente, ya que nos lo solicitarán en el centro de emergencias y nosotros deberemos actuar en consecuencia.

Si estuviera inconsciente, el siguiente paso será comprobar si respira. Si la respuesta es que SI, simplemente esperaremos a que llegue la ayuda.

En caso contrario, si NO RESPIRA deberemos empezar las maniobras de reanimación cardiopulmonar.

Y lo más importante y difícil : mantener, dentro de lo posible, siempre la calma.

Desarrollo de los 12 a los 18 meses

Si has leído los anteriores posts sabrás que el crecimiento y desarrollo de cada niño es distinto, pero sí que es verdad que hay ciertos movimientos, interacciones, etc. que las harán dentro de un período de tiempo determinado… ¿Y quién ha marcado este período de tiempo?

En la bibliografía se encuentran trabajos de investigación como el Estudio Llevant o el programa Haizea, de los que hablaré en otro post, que estudiaron a través de la observación en qué edades los bebés hacían ciertos comportamientos, acciones, y de ahí surgió la Tabla de Haizea-Llevant que utilizamos los profesionales sanitarios como punto de partida del desarrollo infantil.

En este post os comento a grandes rasgos, el desarrollo para los niños de 12 a 18 meses.

Desarrollo motriz

En esta etapa comienza la marcha sobre los pies… Algunos niños seguro que ya hace un par de meses que caminan, pero la gran mayoría lo hará a partir de los 12 meses.

Hacia los 15 meses empezará a subir escaleras gateando, y no será hasta los 18 que las suba con ayuda. Es importante que en el desarrollo del niño nosotros estemos ahí, creemos un entorno seguro, pero dejemos que el pequeño investigue y aprenda de manera autónoma.

Seguramente será capaz de darle a la pelota con los pies, se acercará a las cosas que le interesan (cuidado con los armarios y cajones), aprenderá a beber solo del vaso, le gustará pasar las páginas de los libros (es una etapa genial para introducirles en la lectura), y sabrán hacer servir la cuchara.

Desarrollo cognitivo

El pequeño es más creativo, inventa conductas nuevas y se adapta a situaciones poco familiares.

Aparece la manipulación dirigida a obtener el objeto deseado.

Se inicia la inteligencia funcional y el pensamiento concreto.

Compara, distingue y encuentra similitudes entre objetos, así como reconoce formas y medidas.

Es una etapa en la que su atención es limitada e inestable, pasará rápido de una actividad a otra, y en la que la comprensión del lenguaje, imágenes, objetos y situaciones conocidas progresarán rápidamente.

Desarrollo de la sociabilidad

En cuanto al juego, éste es individual, aunque en ocasiones pueda interesarse por lo que hacen los demás.

A esta edad le gusta comunicarse, y hacia los 16 meses le gustará que le expliquen cuentos y que le enseñen imágenes.

Desarrollo del lenguaje

Parloteo, es la palabra que define de qué manera hablan los niños a esta etapa. A partir de los 15 meses los peques dirán alrededor de cinco palabras y nombres de personas.

Vocalizará cuando quiera algo para pedirlo.

A los 18 meses ya dirá entre ocho y diez palabras o nombres de personas.

Empezará a pedir cosas, nombrar objetos, repetir nombre y será capaz de ligar dos o tres palabras con sentido.

Ahora ya será capaz de obedecer ordenes sencillas y comprender sustantivos sencillos.

Piojos

¿Otra vez piojos? Esta debe ser la pregunta estrella de las mamás y papás com hijos escolarizados.

Cada vez se detacta más piojos y liendres en nuestros niños. No es que sea peligroso tener piojos, pero si que representa un problema para la comunidad por lo molesto que resulta tener piojos y lo fácil que se propagan.

De modo que el post de hoy va dedicado a ellos. Nuestros queridos piojos.

¿Y, qué son los piojos?

No son ni más ni menos que parásitos. Sí señores, pequeños parásitos que hacen su nido en nuestro pelo y que se alimentan de la sangre que obtienen de pequeñas picaduras que nos hacen en la piel.

No transmiten ninguna enfermedad, pero son muy contagiosos y molestos, ya que su picadura produce mucho picor e inflamación en nuestra cabeza.

Si no se detecta de un inicio, hace que el rascarse por el picor provoque pequeñas heridas que se pueden infectar.

Pero lo que quiero remarcar sobre los piojos es que tener piojos no es signo de falta de higiene.

Ahora vamos al qué de la cuestión…

¿Cómo saber si mi hijo tiene piojos?

Realmente, no sólo tenemos que observar si tiene piojos, sinó también si tiene liendres. ¿Cómo?

Muy fácil ; los piojos aunque sean de tamaño pequeño se ven a simple vista. Son de color marrón y tienen habilidad para esconderse con rapidez. De modo que una buena exploración de todo el cabello nos ayudará a detectar este parásito. Se suele localizar detrás de las orejas y en la nuca.

Las liendres (que son los huevos) son más pequeñas y de color blanco traslúcido. Son estáticas y se suele confundir con caspa.

La persona que tiene piojos puede notar picor de cabeza y/o sensación de que algo le corre por la cabeza (y así es).

Si detectamos que nuestros hijos tienen piojos o liendres hay que avisar al colegio y no llevar al niño hasta que se hayan eliminado del todo.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento es básicamente a través de insecticidas especialmente creados para el uso cutáneo (champús, lociones, cremas…) , y el uso de un peine de púas finas y largas que ayudará a desacernos de las liendres definitivamente.

El producto para realizar el tratamiento es la permetrina al 1% (de compra en farmacias, encontraréis diversos productos de diferentes marcas). En general se debe aplicar el producto durante 10 minutos con el pelo seco y a continuación aclarar bien. Se debe repetir el tratamiento cada 3 o 4 días durante un par de semanas. Seguir las instrucciones de la etiqueta de cada producto y no dejéis el producto en la cabeza más tiempo del recomendado.

Utilizar un peine de púas finas y largas para peinar diariamente el cabello de nuestros hijos hasta que observemos que no hay más liendres.

Además habrá que lavar la ropa y las sábanas que se hayan usado recientemente con agua caliente (>55°) y después, si se tiene secadora, utilizarla con un programa caliente de como mínimo 20 minutos.

La ropa, peluches, alfombras que no se puedan lavar en la lavadora habrá que guardarlas en una bolsa de plástico hermética durante dos semanas. Habrá que pasar la aspiradora por todas las alfombras y moquetas, muebles tapizados y por el coche.

Y para finalizar, se debe poner en remojo en alcohol o champu contra piojos todos los utensilios utilizados para el cuidado del cabello: peines, cepillos, diademas, gomas o cintas para el pelo… Durante una hora.

Lo que no debemos hacer…

No secar el pelo con el secador después del tratamiento con productos antipiojos, ya que estos pueden estar hechos con componentes inflamables.

No utilizar crema suavizante o acondicionador antes de aplicar el tratamiento antipiojos.

No lavar la cabeza durante uno o dos días después del tratamiento.

Si volviera a tener piojos, no utilizar el mismo tratamiento más de tres veces, ya que éste pierde efectividad. Consultar al pediatra.

¿Qué podemos hacer para prevenirlos?

No hay nada definitivo en la prevención de los piojos, pero sí que hay algunos ítems que nos ayudaran a disminuir el riesgo de contagio.

Lo primero que debemos hacer es inspeccionar a nuestro hijo detenidamente cada vez que recibamos aviso del colegio de que hay piojos.

No compartir peines, cepillos, gorros, bufandas, pañuelos, cintas, clips, toallas, ni ningún otro artículo de higiene o complemento de pelo con otras personas, tengan o no piojos.

Y lo más importante : No se debe aplicar el tratamiento antipiojos si no se tienen piojos.

Desarrollo de los 6 a los 12 meses

En el post de hoy seguimos hablando de las etapas de desarrollo de los bebés.

Acordaros que cada niño tiene un ritmo de crecimiento y desarrollo distinto y por tanto no se puede comparar.

Pero sí que es verdad que hay un tiempo para todo… Éste es amplio, y los prpfesionales de la salud nos marcamos unos «límites» en los que nos tenemos que preguntar si hay algo que pueda estar interfiriendo en el correcto desarrollo… Hay veces que puede ser debido a una causa física, pero también existen causas psíquicas y emocionales… O simplemente necesitaba un poco más de tiempo para madurar.

En otro post hablaré de la guía generalmente utilizada para la valoración de los niños.

Volvamos al tema de hoy, desarrollo de los 6 a los 12 meses de edad:

Desarrollo motriz

A los seis meses suele girarse sobre si mismo si esta boca abajao.

Sobre los siete meses se pasa objetos de una mano a otra mano.

A partir de los ocho meses comenzará a sentarse solo, sin ayuda, golpeará dos objetos, y empezará a desplazarse arrastrándose. Algunos bebés serán capaces de levantar el abdomen para iniciar lo que a los 9-10 meses se convertirá en gateo.

Iniciará el movimiento de pinza con el dedo índice y el pulgar.

A finales de esta etapa el peque se agachará para coger juguetes del suelo.

Desarrollo cognitivo

El lactante construye nuevos esquemas de comportamiento en base a los ya adquiridos y los aplica a nuevas situaciones.

En esta etapa es capaz de esquivar obstáculos y/o utilizar la mano de un adulto como medio para conseguir una finalidad.

Inicia la búsqueda de objetos desaparecidos, comprende el tono de voz y, por tanto, diferencia si estamos contentos o enfadados.

Reconoce canciones y melodías, coge objetos y los lanza, se incrementa la faceta exploradora por todo lo que le rodea.

A los 8 meses llora si los familiares lo dejan con extraños.

Hacia los 10 meses puede encontrar un objeto escondido, si se lo hemos escondido delante de él.

Comprende algunas palabras y cuando las identifica busca el objeto a su alrededor.

Entiende el significado de NO.

Desarrollo de la sociabilidad

A los 7 meses entiende y responde a su nombre.

Se reconoce en el espejo, a partir de los 9 meses aprende a decir adiós con la mano, reconoce algunos juegos y se intensifica la relación con la madre.

Hacia los diez meses comprendre alguna prohibición, y se lo pasa bien en contacto con otros niños y con los adultos.

Desarrollo del lenguaje

A partir de los 6 meses empieza a pronunciar algunas sílabas y sonidos que puede repetir como pa, ma, ba…

Comprende algunas entonaciones del adulto.

A los 9 meses reacciona a palabras que le resulten familiares, como ya hemos explicado antes.

A los 10 puede que repita sonidos que haya oído, y a partir de los 12 puede decir dos o tres palabras con significado y señalar lo qué quiere, comprende el lenguaje del adulto y da un juguete si se lo pedimos.

¿Os habéis sentido identificados con el desarrollo de vuestros bebés? Si tenéis cualquier consulta, no dudéis en preguntar a vuestro enfermero o pediatra de cabezera. La mayoría de veces no será nada, ¡pero hay ocasiones en que la intuición no nos falla!

Higiene bucal

En el post de hoy quería hablar sobre la higiene bucal.

¿Cuando empezar a cepillar los dientes?¿Cuando hay que hacer la primera visita al dentista? ¿Qué pasta de dientes debemos usar? Son algunas de las preguntas que nos hacemos cuando a nuestros peques les empiezan a salir los dientes.

Todos sabemos que hay que cepillarse los dientes después de cada comida… Sí, has leído bien, después de cada comida… ¡¡Nada de dos veces al día!! Y los más pequeños también deben hacerlo. Se trata de crear un hábito, de dar ejemplo, de esta manera será más sencillo.

Lo que quizá no sabemos es que las caries, que tan molestas son y tan caras nos salen, se han convertido en una pandemia… ¿Y eso que significa?

Significa que en el mundo se estima que hay unas cinco mil millones de personas afectadas, y que afecta entre un 60% y un 90% de la población en edad escolar de los paises industrializados, según un estudio publicado por la OMS.

¡Qué cifras! ¿Verdad?

Para evitar que salgan caries, lo mejor que podemos hacer es PREVENCIÓN.

A continuación os dejo algunos consejos que podéis seguir:

  • Realizar una primera visita al dentista alrededor de los 2,5-3 años. Si el peque tiene algún tipo de afección no dudéis en consultar a un profesional en el momento, no esperéis a la edad recomendada.
  • Se recomienda empezar a cepillar los dientes desde el inicio de la dentición. Aunque sean los dientes de leche, hay que tener cura de ellos también.
  • Al principio seremos nosotros los que le cepillaremos los diemtes de forma suave. Poco a poco irá cogiendo autonomía, sobre los 3 años ya lo hará solo. Pero debemos supervisar la técnica hasta aproximadamente los 8 años de edad.
  • Se debe escoger el cepillo que mejor se adapte a cada niño. Por lo general deberá ser de cabeza pequeña y de textura suave.
  • Utilizar pasta de dientes con fluor. Existen marcas en el mercado específicas para niños, pero hay que observar que estén formadas por una cantidad de fluor de unas 1000 ppm. La cantidad a utilizar es de la medida de un guisante, y hay que enseñar a enjuagarse la boca para eliminar los restos.
  • Llevar a vuestros peques al dentista de manera periódica para hacer un buen seguimiento.
  • Mantener un consumo bajo de azúcares y cepillarse después de todas las comidas.

A continuación vamos a repasar los pasos a seguir para un buen cepillado de dientes :

1-Colocar el cepillo sobre la base de la encía y deslizarlo hacia la parte más próxima a los dientes de forma suave.

2-Colocar el cepillo sobre les dientes por la parte de fuera y cepillar de arriba a abajo. Primero los dientes de arriba y después los de abajo. 3-Repetir el procedimiento por la parte de dentro de los dientes.

4-Cepillar, ahora, la parte con la que se mastica la comida.

5-Para conseguir que el aliento sea bueno hay que cepillar también la lengua.

6-Al finalizar hay que enjuagarse bien la boca y limpiar el cepillo de dientes para el siguiente uso.

Y recordar que al realizar estos pasos el tiempo aproximado que nos debe ocupar tiene que ser de aproximadamente unos dos minutos.

Para finalizar el post, quería resumir en 4 las etapas por las que pasa un niño en el cuidado de la dentición:

1a etapa: de los 4 a los 24 meses; inicio de la dentición (dientes de leche). Los padres cepillan los dientes de sus hijos.

2a etapa: de los 2 a los 4 años ; finaliza la salida de todos los dientes temporales. Los niños tienen las manos pequeñas y las habilidades son limitadas, de modo que los padres deben supervisar el cepillado.

3a etapa: de los 5 a los 7 años ; empiezan a caer los dientes temporales y empiezan a salir los dientes definitivos. Los peques ya tienen las manos más grandes y mayor habilidad en el cepillado. Se puede disminuir la supervisión de los padres.

4a etapa: a partir de los 8 años; el niño tiene mezcla de dientes temporales y definitivos. Ya son capaces de cepillarse de manera autónoma.

Y hasta aquí el post de hoy. Espero que os haya servido.